Derrite la mantequilla en una sartén a fuego medio. Añade las rebanadas de cebolla y espolvorea un poco de sal y pimienta por encima. Cocina la cebolla hasta que esté dorada y empiece a caramelizarse. Si tu sartén es apta para el horno, retírala del fuego y unta la cebolla de manera uniforme por el fondo. Si no, unta con mantequilla un molde para tarta y pasa la cebolla, formando una capa uniforme en el fondo.
Reparte las verduras de manera uniforme sobre la cebolla. El molde o la sartén debería verse bastante lleno.
En un bol, usa un tenedor para batir ligeramente los huevos con la leche, el queso, la sal y la pimienta, lo justo para romper las yemas y las claras. Vierte la mezcla sobre las verduras y la cebolla y disfruta viendo cómo rellena todos los huecos.
Hornea la quiche en el horno durante 1 hora. Cuando la superficie esté ligeramente dorada por completo, estará totalmente cocida.
Deja que la quiche se enfríe unos 20 minutos, luego córtala en porciones y sirve.
Notas
Hay dos formas de hacer esta quiche. Si tienes una sartén de hierro fundido u otra sartén apta para el horno, puedes hacer la quiche directamente en la sartén. Así ensucias menos. Si no, empieza con una sartén normal y después pasa todo a un molde para tarta para hornear. Una nota sobre las verduras: para cosas como el brócoli, la coliflor o la calabaza de invierno, te sugiero cocerlas al vapor o cocinarlas antes de añadirlas a la quiche para asegurarte de que queden bien cocidas. Para los tomates, la calabacita, la espinaca o cualquier otra verdura de cocción rápida, úsala fresca. Receta utilizada con permiso de Leanne Brown, autora de “Good and Cheap: Eat Well on $4/Day.”